Como aperitivo de la celebración del XX aniversario de la Sala Beckett, Sanchis Sinisterra presenta «Vagas noticias de Klamm». La sala alternativa del barrio de Gracia cumplirá cuatro lustros y lo festejará a lo grande a partir del curso que viene (2009/2010), pero no podía pederse la oportunidad de sumar al evento este estreno de uno de sus fundadores.
Sinisterra trasladó los bártulos a Madrid pero sigue fiel a su público catalán; así que está muy contento de estrenar en Barcelona. «No es un texto alegre», confiesa a sus más fieles, pero «refleja la pura la realidad».
Mañana verá la luz en la Sala Beckett «Vagas noticias de Klamm», un título que despista al público. Para recuperar el interés el autor explica que «la obra narra una entrevista de trabajo; una chica joven y con un currículo muy nutrido de títulos insulsos se enfrenta a un interrogatorio de primer grado». Al otro lado tiene a un directivo de recursos humanos un tanto peculiar. Y más allá está el secretario, un personaje cien por cien desconcertante.
Replantear el tema Al empezar a escribir Sanchis Sinisterra se asustó... «Cuando llevaba doce folios me tuve que replantear el tema; no podía escribirlo de forma banal por la crisis en la que estamos inmersos. Empecé a leer informaciones de economía y me puse serio». Al replantear el tema, «la persona que está sentada en una silla en el centro de una sala pasa a ser una víctima». Marta Poveda, que da vida a Carolina -la chica que busca trabajo- destaca que es «una víctima con un optimismo injustificado». Por su parte, Marc García Coté, que interpreta al Señor Valverde, tan sólo desvela que «mi personaje es una suma de muchas cosas»; y Ferran Audí (Gelmírez) apunta que «el secretario sigue una lógica que parece muy absurda».
El dramaturgo no ofrece ninguna receta mágica contra esta pandemia pero sí que denuncia la inhumanidad del sistema que simula ofrecer puestos de trabajo.
Por encima de los tres personajes sobrevuela el inquietante Señor Klamm, «ausente en la entrevista pero que parece controlar el destino de los tres protagonistas». La sinopsis invita al despiste y a jugar con toda la información que nos ofrece su artífice.